miércoles, 12 de junio de 2013

Clase de sustantivo- 1° y 2° clase



Esta vez tuvimos una buena coordinación y planificación de las actividades que íbamos a realizar.

Hicimos la oración, luego una pequeña motivación mostrando algunos ejemplos de lo que era un sustantivo. Como una especie de introducción hacia el nuevo tema que íbamos a dictar. En esta motivación colaboramos todos, aunque al inicio esta parte estaba a cargo de Bruno Nuñez, Viviana Flores y yo.

Esta vez la clase estuvo a cargo de Estefani y Carolina. Hicieron una ficha y le entregaron a los niños.

Principalmente explicaron que era un sustantivo y su clasificación. Hicieron entender que era una palabra que representaba algo, y que se clasificaba en propio, común, individual y colectivo.

Uno individual representa a una sola cosa o individuo, colectivo es un grupo de cosas o individuos. Común era para designar algo en general y propio representaba nombres.

Dieron ejemplos de cada uno destacando las diferencias entre las clases, y los demás colaborábamos con el orden y con nuestras intervenciones que podían absolver algunas dudas de los chicos.

La verdad los chicos si comprendieron la clase, pues realizar preguntas ellos respondían correctamente aparte de que a veces se ponían muy inquietos y todos querían responder. Nosotros quisimos implementar una nueva norma que era la de levantar la mano para participar.

Inicialmente yo tenía que hacer una clase nueva pero esta actividad duró toda la clase.

En la segunda clase, repartimos una ficha y prácticamente esa fue la única actividad. Nos dividimos equitativamente para grupos de 4 chicos. Resolvimos toda la ficha con los niños, no solo haciendola con ellos, sino haciendo que ellos la hagan participando y  preguntándoles el por qué de sus respuestas.

Esto hace muy bien porque así ellos se dan cuenta de lo que dicen y buscan la razón de su respuesta dejando de lado el memorismo.




Aprendimos que el planificar actividades es muy importante y es la base del éxito. El improvisar es bueno hasta cierto punto y que una preparación lleva a hacer bien las cosas.

Ventas en el campeonato de padres de familia



Después de la reunión del día anterior, tuvimos que ir al colegio desde las 10 de la mañana para realizar las ventas de los productos que habíamos preparado.

El clima no ayudó mucho, pues nadie quería comprar marcianos. Empezamos a vender en la tribuna antes de que empiece el evento.

Empezamos con los tequeños y la canchita.

Fue muy complicado, nos acercábamos a la gente y le decíamos los nombres de los productos, pasó lo que se esperaba algunos compraban y algunos no.

Tuvimos que cruzar la cancha de fútbol innumerables ocasiones, para traer más productos. Durante un periodo de tiempo me quedó quedarme con los productos en un lugar para que luego vengan los demás a recogerlos, ofreciendo agua.

Al último llegó Bruno Nuñez, con algunas cosas más como los tequeños y alfajores.

Corríamos de aquí para allá. Luego, comenzamos a vender los marcianos, pocas personas compraron. Teníamos un problema que era que a medida que el sol salí los marcianos se "aguaban" y perdían consistencia. Teníamos que regresar al lugar donde estaban los demás.

Yo tuve que regresar temprano a mi casa porque tenía una reunión familiar.

Al final de ello, aprendí como se siente un vendedor ambulante. Esa sensación de frustración cuando alguien te niega tu producto, y aparte la sensación de alegría que te da cuando alguien te compra. Este trabajo de CAS permite ponerte en el lugar de diferentes personas para luego no juzgar a los demás. También que l perseverancia y el trabajo duro permite lograr tus objetivos, si al inicio hubiéramos desistido de la venta de marcianos, no hubiéramos conseguido la cantidad de ganancias que obtuvimos.


Cuidando las cosas

Vendiendo tequeños!


Yo en acción!





Reunión para coordinar las ventas en el campeonato de padres



Fue un sábado y quedamos en reunirnos en la casa de nuestra compañera Carolina Plascencia. Yo lamentablemente no pude estar durante toda la reunión pues tuve un problema de salud horas antes y estuve muy agobiado (por el resfriado).

Noté al llegar que habían quedado en vender tequeños, agua mineral, marcianos, canchita y alfajores. La canchita ya estaba hecha y faltaban solo algunos tequeños por terminar.

Los marcianos fueron adquiridos por mi compañero Daniel Gómez, yo colaboré con una bolsa de maiz virgen para hacer la cancha.

Aprendí a hacer tequeños, era un proceso muy fácil de realizar. Solo era enrollar queso y poner adentro pedacitos de mortadela, y mojar un poco con aceite para pegar.

Terminé de hacer los tequeños y discutimos acerca de los precios y cuanto íbamos a ganar.

Sacamos cuentas, tomando en cuenta cuanto habíamos gastado y concluimos que la ganancia era muy alta.

Ese día prendí que al trabajar en equipo todo se hace más fácil. También que uno debe hacer presente frente a algunas obligaciones que debe cumplir por más que uno no este al cien por ciento para realizar las actividades. Además que alguien debe avisar con anticipación alguna dificultad para llegar a un trabajo grupal.