jueves, 5 de junio de 2014

La acción comienza

En esta oportunidad visitamos nuevamente a la clínica donde ya ibamos a empezar el proyecto de cocina en sí.

Nos dirigimos al área de cocina donde tuvimos un incidente con la encargada del área. Nosotros llegamos y los primero que nos dijo fue que ya habían acabado de hacer sus actividades, que debimos ir más temprano y lo único que quedaba por hacer era barrer. A lo que voy con esto fue que la manera en la cual nos lo dijo, es decir la comunicación no verbal, no me pareció para nada correcto en lo absoluto. Primeramente porque somos personas y merecemos respeto ante todo. Segundo, nosotros vamos con las mejores intenciones del mundo y no debió tratar así a personas que vienen a apoyarla. Y en tercer lugar, porque nosotros, disculpen la expresión, podríamos estar realizando cualquier otra actividad  en ese tiempo pero vamos a la clínica a ayudar y no está correcto que el primer contacto con la persona encargada de la cocina de esa forma. Me sentí indignado, y no solo yo sino todo el grupo, así que nos retiramos y fuimos a conversar con la profesora Liliana Gamonal.
Con ella tuvimos una conversación y luego llegó una señorita encargada de un proyecto adicional que se realizaba en la clínica. Nos explicó que ella con su grupo se encargaba de repartir alimentos a una zona especial y que por ese día no había llegado.

Después de este pequeño incidente, nos reunimos con la miss Liliana Gamonal y con nuestra asesora la miss Rocío Moza, para buscar una solución y poder hacer algo productivo.

Acordamos en ayudar al área de la clínica que se encargaba de las donaciones, específicamente de la ropa que se donaba. Nos organizamos para poder seleccionar la ropa que estaban en unas cajas en tres categorías: Desechar (porque estaba en pésimo estado pero felizmente no se colocó mucha ropa en esta categoría), para vender (la que estaba en mejor estado) y para conservar (que era la destinada directamente a las personas de la clínica y que estaba en buenas condiciones pero tenía algún defecto que impedía venderse).

Personalmente me encargue de separar esta ropa en las categorías, pero otros compañeros se encargaban de colocar la ropa en las cajas según estas categorías y otros se encargaban de llevar a cargo el registro de la ropa. Logrando así divisiones de trabajo.

Reflexión:

Este día aprendí que no "todo en esta vida es color rosa" una vez más, que puedes tener las mejores intenciones del mundo pero que muchas veces las circunstancias se generan en tu contra y finalmente no llegar a concretar el objetivo. Aprendí que la frustración siempre me acompañará, pero que debo superarla no cerrarme, levantarme y mirar para adelante para poder continuar con el trabajo. No debemos dejarnos vencer por las dificultades.
Otra cosa que aprendí fue que en la vida nos encontraremos con muchísimos tipos de personas y que muchas veces estas no serán de tu agrado, pero debes ceder muchas veces y lograr congeniar con ellas porque finalmente necesitas algo de ellas. Hay diferentes tipos de mentalidad y que puede a veces chocar con tu forma de pensar.
Que las emociones muchas veces nos pueden jugar una mala pasada, puede haber sido que esta señora haya tenido un mal día de trabajo, o que estaba preocupada por su familia en la casa, o muchas otras alternativas. Debemos romper con nuestros paradigmas para poder acercarnos lo más que se pueda a la verdad de las situaciones.
Y la última pero la más importante, es que por más que pueda haber sucedido todo lo anterior, que por más que haya tenido un mal día o algo así, o que haya estado con la "cabeza caliente", siempre debemos todas las personas conservar los modales.


Yo seleccionando la ropa, Objetivo : entrar en colaboración con otras personas







Objetivo: Considerar las implicaciones éticas de tus acciones, ya que realizamos el trabajo sabiendo que finalmente la clínica iba a confiar en nuestro criterio para separar la ropa



Jessica registrando la ropa


No hay comentarios.:

Publicar un comentario